De vuelta a la rutina; a la congestión de la ciudad, a los abonos de autobús, a las paradas con marquesina, al teléfono en mano para encontrarnos los unos a los otros entre la multitud, a los controles de calidad, a la vida entre cuatro paredes... En definitiva, de vuelta en Madrid nos encontramos más solos que nunca.
No sé si os pasa chic@s pero echo de menos Pacocha, la Pampa Inalámbrica, Alto Ilo, el Malecón, Titanium, la Plaza de Armas, el Leonardos, las combis, las chelas, las hamburguesas en la calle, las papitas hilo, el ceviche, el pisco sour, los alfajores, el olor incansable a mar, los lobos marinos, las vías del tren... En definitiva, echo de menos ILO.
Y si me pongo a recordar, no hay quien me pare... Y es que un mes y medio (para los suertudos, dos meses) da para mucho. Es tiempo suficiente para montar una biblioteca y registrar todos y cada uno de los libros, donados en su mayoría, del Colegio Fe y Alegría, para dejar constancia electrónica de los casos llevados por el Comité de Derechos Humanos en Ilo (CODEH-Ilo), para levantar pequeños negocios con una pequeña ayuda económica que da tanto y cuesta tan poco a través del CEOP, para adoctrinar a toda una generación de mujeres en la lucha contra la violencia de género y la reivindicación de sus derechos a través del Centro de Emergencia de la Mujer...
Pero si hay algo que me llevo para siempre; sois sin duda vosotr@s... Y para no dejarme a nadie os recojo en este TOD@S, que suena tan intercultural, tan peruano y tan español al mismo tiempo. Me llevo amistades, risas, abrazos, lloros, confidencias, regalos, experiencias, alegrías, tristezas, sabiduría, humildad, consejos, paz... Me llevo una FAMILIA hispanoperuana; con tíos, primos, hermanos, padres, madres, sobrinos...
Y recogiendo el legado, precisamente de esta gran familia, sólo me queda deciros...
"Se crearon lazos, se crearon amistades, se creo una familia de hermanos y hermanas... unidos juntos todos españoles y peruanos, unidos de la mano, creando confraternidad y dejando una huella de felicidad en nuestros corazones".
Óscar Rodriguez Valdez.